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miércoles, 4 de julio de 2012

Y cuando estés a punto de olvidarme, pasará por tu lado alguien con mi perfume.

No soy de esas personas que valoran lo que tienen, soy de esas que cuando pierden a alguien empiezan a valorar. Es cierto, no soy perfecta, me cuesta muchas veces pedir perdón y mi mayor defecto es darle la mano a aquellas personas que toman el brazo entero. Y sí, lo sé, no me callo, me encanta hablar. No me llama la atención nadie a primera vista, mi atención se ha de buscar. No hay nada que me guste más que un sábado noche, de esos en los que pierdes la cabeza con una botella de alcohol. Tengo muchos amigos, aunque con el tiempo me voy fijando a quien de verdad se le llama "amigo", y a quién "conocido". Tengo una sonrisa de esas que enganchan y no sabes por donde tirar. Soy de esas personas que me cuesta olvidar, pero también sé que cuesta olvidarme. Y sé, que tu serás una de esas personas que no podrán desengancharse nunca de mi sonrisa.


viernes, 29 de junio de 2012

Ese olor que desprende, te enciende.

Entre las sábanas compartidas de una noche y varios días, he pasado a su lado risas, caricias, y algún que otro enfado. Las miradas que trasmite, son miradas confidentes, de esas que tanto me gustan, de esas que hacen que mi corazón se acelere. Se enciende su cigarro, su vicio por fumar es algo rutinario, pero acompañado de su sonrisa casi hace que se me olvide lo poco que me gusta esa costumbre que tiene. Ese cuarto está repleto de confianza, complicidad, y aciertos. Nadie esconde más secretos que esa habitación de cuatro paredes.Puede ser bastante complicado explicar con palabras lo que de verdad se siente. Estos no son los recuerdos que una olvida con doce copas de un bar, esperando olvidar todo lo que un día le hizo feliz y que ahora pretende que sus recuerdos se desprendan. Pasarán segundos, horas, días, meses, años, y me costará olvidarle cien días y miles de noches. 

Porque es así de estupendo, porque quiero compartir sus sábanas miles de noches más.

sábado, 2 de junio de 2012

Doble significado

Te tengo, entre mis brazos, me cuesta creer que un simple juego de miradas se haya convertido en una necesidad día a día. Hemos llegado a compenetrarnos con el tiempo, no todos pueden llegar a entender las miradas, los gestos, que detrás de un: "vete, déjame sola" se esconde un "No te vallas por favor", detrás de un: "Eres un payaso" se esconde un "bésame" y que detrás de ese famoso "cuídate" se esconde un "como te pase algo me muero".

sábado, 19 de mayo de 2012

Cuéntame, ¿tu orgullo te besa mejor que yo?


Te mira, quiere hablarte pero no es capaz de hacerlo, ni una sonrisa, nada. Sé que se muere de ganas de abrazarme, de besarme, de hablarme y hacerme reír, sin embargo no lo hace. Se queda esperando una palabra mía, un gesto mío. No mueve un dedo por arreglar nada, y si estamos mal, ya con el tiempo se solucionará, pero mientras, ¿si yo no le hablo, no me habla?, perdemos el tiempo, y lo siento, pero no estoy dispuesta a hacer como si fuéramos dos extraños. 
Dos extraños que se conocen muy bien... 

Odio el orgullo.

domingo, 6 de mayo de 2012

Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres.

De mil veces que lo he dicho, lo diré mil y una más, hasta que me canse de todo, hasta que no exista sentimiento alguno por él, y estoy segura de que ese día no va a llegar nunca.
Puedo ser una pesada, pero solo quiero que a todo el mundo le quede claro, de que lo quiero porque él me hace feliz, porque me hace sentir bien, porque me hace sentir una de las alegrías mas grandes de su vida, porque eso hace que me encante aún más. Porque me vuelve loca, si si... LOCA. Porque puede que lo esté, es más, todos dicen que lo estoy, pero él me vuelve aún mas de lo normal. Porque sí, porque esto es así, porque hay que disfrutar ahora que lo tengo, porque tengo que disfrutar de que me quiere, de que lo quiero, de que este sentimiento tan común entre la gente y poco común entre nosotros dos no se gaste, y lo juro, que mientras no se gaste, haré todo lo posible para estar con él, día tras día, minuto a minuto, susurrándole al oído que lo necesito, que es mi droga favorita, que es mi sustancia preferida, que es mi reloj, mi tiempo, y que con ese tiempo, se va convirtiendo en mi vida.

...

- Coge el vaso
+ Vale
- Tíralo al suelo y mira lo que ocurre
+ Se ha roto, ¿Y qué? ¿Que me quieres demostrar con esto?
- Escucha, ahora pídele perdón y dime, ¿vuelve a estar como antes?
+ No...
- Por fin me comprendes.